El gol le explota en la cara a David Trezeguet

Las biografías en internet dicen que Jorge Ernesto Trezeguet nació en 1951 y que “se inició en Chacarita en 1971”. Falta una parte, que es la que puede explicar esta felicidad de David Sergio Trezeguet después de hacerle un gol a un arquero improvisado de Independiente Rivadavia, en un partido ya definido.

La parte que falta en la biografía de papá Jorge es la que dice que hizo todas las inferiores en River. Mientras Jorge Trezeguet –marcador central recio, nada que ver con el pibe– hacía los escalones necesarios y soñaba con un Monumental lleno como el de ayer, River perdía títulos sobre el final, una y otra vez. Eran los nefastos dieciocho años (de 1957 a 1975) en los que el cuadro de la Banda Roja se caía al final o, directamente, ni salía en la foto de la pelea por la vuelta olímpica.

Esa malaria se llevó puestos a muchos pibes con condiciones estupendas. Decenas de chicos con capacidad para jugar en la Primera de River debieron hacer un imaginario equipaje, meter allí sus sueños e intentar edificarlos en otra parte. Jorge Trezeguet fue uno de ellos. Los demás clubes conocían a la perfección la excelente reputación de las inferiores de River, así que muchos clubes chicos de Primera y otros del ascenso fueron tras ellos. Jorge cayó en Chacarita e hizo una carrera diferente a la que tenía proyectada.

En los albores de los 70’s, Estudiantes de Buenos Aires fue un refugio de muchos chicos desechados por River. Va de memoria: un arquero de apellido Esperante, Roa (un volante que llegó a debutar en la Primera de River), un wing izquierdo llamado Anllo,  y Alberto Pafundi, otro volante central que años después fue juez de línea internacional y falleció muy joven. Además, en 1974, el arquero de Estudiantes de Caseros fue nada menos que Luis Landaburu, quien fuera el eterno suplente de Fillol al regreso de este préstamo. A esos pibes se les sumó Jorge Trezeguet en 1973. Eran buenos de verdad. De hecho, con ellos, Estudiantes llegó a la final por el ascenso en el 74 y la perdió por un gol ante el Unión de Santa Fe de Leopoldo Luque.

Trezeguet padre en Estudiantes. Es el segundo de arriba, de izq.a der.

En ese mismo año 74, Jorge Trezeguet estuvo involucrado en el primer caso de doping del fútbol de ascenso, junto con su compañero Vicente Cóppola y Roberto Escalada, de Almirante Brown. Fueron sancionados con un año de parate, pero por irregularidades en el procedimiento, los tres futbolistas fueron amnistiados y retomaron sus carreras inmediatamente.

Sin embargo, eran tiempos complejos. Jorge Trezeguet había quedado marcado y las cosas aquí se le pusieron cuesta arriba. Los futbolistas no tenían las protecciones legales de las que disfrutan hoy. Jorge la vio venir y tramitó rápidamente su doble nacionalidad. Su origen francés colaboró decisivamente en el destino suyo y de su descendencia.

Como se vinieron tiempos difíciles, Jorge Trezeguet se casó con Beatriz en 1975 y se fue a Rouen, bella capital de la Alta Normandía. Durante el 76, se pudo sostener con ahorros, esperando el fin del trámite de nacionalización y así poder jugar profesionalmete. Esto llegó sobre fines del 76. En la temporada  77/78, jugó en el Rouen. En octubre del 77, nació David.

Jorge pensó en criar al pequeño David en la Argentina y se volvió. Jugó en Chacarita otra vez, Almagro, Español, Italiano y terminó en El Porvenir, a mediados de los 80.  Si bien ya era preparador físico recibido y estaba en el cuerpo técnico del Gato Daniele, Jorge Trezeguet jamás abandonó la idea de volver a Francia.

Jorge Trezeguet en Rouen, 1978. Es el segundo de arriba, de der a izq

David ya estaba en las inferiores de Platense y en el club de Goyeneche llegó a la Primera en 1994, en un partido que, parece mentira, estuvo seriamente vinculado con el doping. El juez Marquevich ordenó un control sorpresivo a todos los jugadores de Platense y Gimnasia. Por suerte para David, el resultado fue diferente al de su padre.

El resto, se conoce casi de memoria. Jorge llevó a David al Mónaco en 1995, David formó una exitosísima dupla atacante con Thierry Henry  en el cuadro del Principado y eso lo llevó, primero a la Selección y después a la Juventus.

David Sergio Trezeguet lo tuvo todo. Fue Campeón y Subcampeón del Mundo, de la Eurocopa, batió el récord goleador de Sívori en la Juventus, jugó con Henry, Zidane, Del Piero, Ibrahimovic.

Pero siempre quiso jugar en River y nunca había podido. Quería seguir la huella de su padre y era un tema pendiente que, sobre todo en este último año y medio no tan bueno de su carrera, veía de difícil concreción.

Sin embargo, David Trezeguet tiene una estrella que lo acompaña. Llegó a River, debutó con un gol a Racing y ahora se presentó con su primer gol oficial, su primer gol con valor absoluto en el arduo trabajo que significa devolver a River a Primera. Sabe de qué se trata remar en un grande en una categoría inferior. David estuvo con Juventus en la Serie B en la temporada 2006/2007. Se quedó a pelearla, a pesar de que estaba en el cénit y le sobraban ofertas millonarias para jugar en donde quisiera.

Esta historia explica esa sonrisa increíble de ayer, después del tercer gol al improvisado arquero Independiente Rivadavia. El goleador está entrando en sintonía. Trezeguet es un jugador de una categoría enorme, que vino a darle el gusto a su corazón y a su papá.

Vino a seguir la huella del viejo. Vino en busca de la felicidad. Ayer la encontró.

Se le notó en la cara…

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